CAL 355,7 . HC 74,1 . PR 11,6 . GR 1,6 [100 GR]
Es personal. Muy personal.
Hay aromas, olores, que de pronto accionan un pequeño interruptor en nuestros sentidos. Olores agradables o no que nos transportan a otra época, a otro momento, a un recuerdo preciso.
De pronto vas por la calle y el perfume de alguien a quien no conoces acciona el interruptor y de pronto notas en el pecho un latido, una convulsión, y no sabes ni siquiera a qué tienes asociado ese olor, pero te ha conmocionado, te ha transportado a algún sitio.
Mi olor de la infancia, ya os lo he contado alguna vez, es el de la cebolla pochada cuando empieza a quemarse ligeramente, no sé a qué me transporta, pero mis guisos siempre tienen la cebolla un poco pasadita :) no puedo resistirlo.
El café también tiene un aroma muy especial, a hogar, a calor. Y el pan. El pan es el aroma por excelencia. El olor a horno es especial, inunda la casa, tiene algo relajante, sedante casi. Tiene el poder de la evocación, y aunque la mayoría de las veces no lo asociamos a nada [en mi casa nunca se ha hecho pan casero] nos deja en una nube tonta con la cara boba y el sabor del pan caliente en el paladar.
Ahora que amaso mi propio pan, este aroma se ha convertido en una adicción.
Adoro el juego de las harinas [centeno, espelta, trigo, maíz...], de los sabores [dulces como pasas o manzana, salados como especias, cebolla deshidratada o ajo, picantes como el jengibre...] y las texturas, cuando añadimos frutos secos a la masa para que cruja, o la cubrimos de semillas de sésamo y de lino.
Es como componer o como pintar. Se eligen los colores... se amasa... y salen panes sorprendentes, a veces deliciosos, a veces no tanto, con migas suaves, o densas, o muy compactas cuando hacemos pan negro, panes aromáticos cuando les añadimos cerveza negra, suaves cuando los hacemos a base de leche o de yogur... infinitos panes, infinitas cortezas, infinitas texturas.
Dulces, salados, ni lo uno ni lo otro, con mezclas imposibles. Pan. Pan. Pan.
Y como hoy es el World Bread Day quiero celebrarlo como es debido, con un pan recio, compacto y suave a la vez, con una miga más bien densa, integral, dulce y salado al mismo tiempo. Delicioso.
INGREDIENTES
Harina integral de trigo, 300 gr
Harina integral de centeno, 300 gr
Gluten de trigo, 50 gr
Levadura fresca, 25 gr [o un sobre de levadura seca]
Agua tibia, 360 gr
Azúcar, 1 cta colmada o 10-12 gr
Sal, 1 cta colmada o 10-12 gr
Alcaravea, 1 cta
Orejones de albaricoque, 50 gr
Pasas de uva, 50 gr
MODUS OPERANDI: THERMOMIX
*Lo he hecho con Thermomix, pero se puede hacer de forma manual
Se ponen el agua y la levadura en el vaso y se programa unos segundos en velocidad 5.
Cuando la levadura está disuelta, se añaden las harinas, el gluten, la sal y el azúcar y se programa 3 minutos en velocidad espiga. Añadimos las semillas de alcaravea y las frutas desecadas a mitad de amasado, cortadas en trocitos.
Dejamos reposar durante al menos una hora, en un bol y tapada con un paño húmedo o un film transparente [se puede dejar en el mismo vaso].
Al cabo de este tiempo, se saca y se vuelve a amasar, sacando con cuidado todo el aire para que leve de nuevo. Le damos forma al pan, y dejamos levar en el recipiente o bandeja donde vayamos a hornearlo [si es un recipiente, previamente engrasado]. Yo lo tuve toda la noche, pero es suficiente si dobla el volumen.
Sólo queda el horno, 200º unos 40 minutos. Podemos meter en el horno un cuenco pequeño con agua, eso hará vapor de aire y nos dará una corteza muy crujiente.
MODUS OPERANDI: TRADICIONAL
Ponemos parte del agua tibia en un cuenco, y añadimos la levadura. La disolvemos por completo y reservamos. Aparte, el resto del agua tibia la tenemos a mano en otro cuenco.
En la superficie de trabajo ponemos las harinas y el gluten con la sal y el azúcar y formamos un volcán, en cuyo centro vamos poniendo el agua con la levadura y amasamos poco a poco, vamos añadiendo el resto del agua según vamos necesitando.Cuando hayamos amasado casi por completo, añadimos las semillas de alcaravea y las frutas desecadas, cortadas en trocitos, y terminamos de amasar.
Dejamos reposar durante al menos una hora, en un bol y tapada con un paño húmedo o un film transparente.
Al cabo de este tiempo, se saca y se vuelve a amasar, sacando con cuidado todo el aire para que leve de nuevo. Le damos forma al pan, y dejamos levar en el recipiente o bandeja donde vayamos a hornearlo [si es un recipiente, previamente engrasado]. Yo lo tuve toda la noche, pero es suficiente si dobla el volumen.
Sólo queda el horno, 200º unos 40 minutos. Podemos meter en el horno un cuenco pequeño con agua, eso hará vapor de aire y nos dará una corteza muy crujiente.
Resulta un pan maravilloso, denso, consistente, con una corteza crujiente y un sabor muy particular.
Fuente: Muy tuneada, la idea es de Gastronomía y Cia
Receta participante en Hecho en mi cocina - Bake bread for World Bread Day 2011

Mi profesor de filosofía del instituto nos dijo una vez que la memoria olfativa es de las más potentes para el cerebro humano, y es muuuuy cierto. Tienes mucha razón, hay olores que se nos quedan grabados, que nos trasladan a otras épocas, a recuerdos que creíamos olvidados, a veces sólo nos llenan de sensaciones de nostalgia...
ResponderSuprimirY creo que los olores culinarios son también los mejores para guardar recuerdos. Sin duda, el aroma a pan casero recién horneado es una maravilla, como el que debió inundar tu cocina al preparar este riquísimo pan. Buenísimo, me encanta el añadido de los frutos secos.
Un abrazo
No se lo que es la alcaravea pero el pan se ve delicioso.
ResponderSuprimirVoy a indagar.
Besos y feliz día internacional del pan :)
Pues yo la verdad es que no sé cual es mi aroma de la infancia... pero diría que la escudella. Es olorcito que hacía la casa cuando mi madre estaba haciendo y aun hace las veces que prepara es delicioso y siempre me ha encantado.
ResponderSuprimirEste pan me parece muy rico y desde luego, el aroma a pan tb es delicioso. Siempre me han gustado estos panes con frutos desecados como pasas o albaricoques, el punto dulzón queda muy rico.
Besos
es cierto que el olor es un potente recordatorio, a mi me ocurre lo mismo cuando hago pan, es adictivo, y te diría que el más adictivo es el aroma de las masas dulces, sobre todo el roscón, o quizás es el agua de azahar... no sé pero ese aroma que adquiere la casa... uhmmmm es un placer.
ResponderSuprimirTu pan se ve delicioso, no he hecho panes mezclando harinas, no me atrevo...
lo dicho, delicioso !
Te quedó maravilloso este pan.
ResponderSuprimirBuenas tardes un pan buenísimo el que nos has preparado, con los orejones y las pasas, dan ganas de pellizcar la miga para probarlo.
ResponderSuprimirUn saludo Paco
Que bien has descrito los aromas ...de la cocina los perfumes casuales y los olores de la infancia que nos queda grabados en la memoria . El pan que has hecho es impresionante de bueno ... hor es el dia del pan ,,has acertado con la receta te felicito bsssMARIMI
ResponderSuprimirQué combinación más acertada, es ideal, de verdad este pan es ideal.
ResponderSuprimirCompletamente de acuerdo con tu reflexión sobre los olores, es algo increible pero es así, el olfato tiene mucha memoria.
Besitos.
Aroma a café y pan recien hecho!
ResponderSuprimirUnico!
Además es un pan increiblemente bueno.
Besos.
Comparto contigo todo lo que dices de los olores, desde que tengo mi horno a tiempo completo funcionando mi nariz se ha vuelto cada vez más fina.
ResponderSuprimirUn pan estupendo.
Besos
Un miga perfecta y un olor irrestistibile! ;-) Gracias por tu participación en el World Bread Day 2011.
ResponderSuprimirYo, que soy antitabaco, sonrío al olor de los ducados (creo que los fumaba mi abuelo) Y el café recién hecho, maravilloso. Como tu pan, se ve una amiga tan apetecible!!!
ResponderSuprimirEste pan si que tiene que oler a gloria!!
ResponderSuprimirBesitos
Desde luego no haya nada como el olor a un buen guiso, o el propio olor a café o del horno como comentas, para despertar los sentidos.
ResponderSuprimirPan nunca he hecho, pero siempre que leo alguna entrada del alguien que sí que lo hace me evoca en la mente la palabra autosuficiencia. No sé muy bien por qué, me imagino por aquello de que el pan es la alimentación básica en cualquier tiempo y lugar.