viernes 27 de noviembre de 2009

BACALHAU ASSADO





CAL 185,2 . HC 3,8 . PR 26,3 . GR 7,5

Ay... Lisboa... la Alfama... la torre de Belem... el ascensor de Santa Justa... el Zara con todo más barato que en España... ays! que bonito!

Es tan bonita Lisboa!

Portugal es un país increíble. Tengo que ir, hace siglos que no paseo por las calles de Lisboa, que no visito Coimbra o me doy una vuelta por Cascais.

La primera vez en Portugal fue como por accidente. Hace mucho. Terminaba el primer ciclo de mis estudios universitarios y estaba sentada en una terraza con un buen amigo y compañero de clase, lamentándonos de que la organización de un viaje de fin de carrera no hubiera salido adelante. Con lo bonito que es viajar, leches!

Y entre lamento y lamento, de pronto nos miramos y dijimos

- Oye tú tienes pasta?
- Pues mira, mucha no pero... algo...
- Yo dejo el piso de alquiler, y puedo contar con unas 70.000 pelas
[ya he dicho que hace mucho]
- Yo he currado en el bar, y tengo algo ahorrado, di que 60.000 más o menos
- Tú querías viajar... no?

Nos levantamos de la terracita, y fuimos directos a una agencia de viajes

- Buenas tardes, por 40.000 pelas dónde podemos ir?
- A Lisboa una semana

Nos miramos

- Hace?
- Venga!

Y allí que nos fuimos. Compartiendo habitación para ahorrar, y metidos no sabemos cómo en una excursión de pre-insersos [los más jóvenes después de nosotros podrían haber sido nuestros padres] que nos miraban todo tiernos creyendo que estábamos de luna de miel - para qué decepcionarles con la ilusión que les hacía.

Quitando el cassette de Julio Iglesias que nos enchufó en conductor durante todo -he dicho todo- el trayecto Madrid-Lisboa, el viaje fue genial, abuelitos incluidos. Disfrutamos Lisboa, paseamos por la Alfama, por el barrio de Belem, y comimos el mejor bacalhau de nuestras vidas, que es a lo que venía yo hoy.

Desde entonces es mi comida preferida, el pescado de mis entretelas, me encanta! Fresco o en salazón, delicioso. Y así preparado, además de rápido y sencillo, resulta... mmmmhhhhh probadlo, os gustará.

INGREDIENTES (2 PERSONAS)

2 lomos de bacalao desalado [300 gr]
1 cebolla mediana [150 gr]
1 cda aceite [15 ml]
Vinagre, a ser posible un buen vinagre
Pimentón
Sal

MODUS OPERANDI



Se escurre y se seca bien el bacalao y se mete en el horno precalentado a 180º durante 10 minutos. [Sí, a pelo, sin nada de nada].

Cortamos la cebolla en juliana más bien gruesa. Ponemos el aceite en una sartén y la pochamos a fuego bajito con un poco de sal hasta que esté transparente y blandita.

Cuando la cebolla ya está, añadimos unas gotas de vinagre y se espolvorea con el pimentón, que puede ser dulce o picante al gusto - yo uso mitad y mitad, pero mi pimentón es de la Vera y os aseguro que el picante es una bomba de relojería.

A estas alturas el horno ya ha pitado, así que sacamos el bacalao del mismo, y servimos en el plato el lomo de bacalao y por encima la cebolla con el vinagre y el pimentón.

¿Simple? Puede.

Espectacular. Eso seguro.

Fuente: Cocinas del Mundo. Portugal.

miércoles 18 de noviembre de 2009

PANGA ENROLLADA [HABLANDO DE HÉROES III]

CAL 244,9 . HC 11,5 . PR 28,9 . GR 8,1

Sigo con la tercera entrega de héroes griegos y restos fósiles, me chifla el tema, no se nota, no? Pero con esta acabo... de momento.

La cosa es que ya hemos dicho que en el Egeo hay gran cantidad de restos fósiles, y que los terremotos los mezclaron y dejaron al descubierto de forma un poco arbitraria. Pues ahora vamos con una de las conclusiones a las que llegaron nuestros imaginativos antepasados.

Resulta que hablan las leyendas de unos seres que se llaman grifos, que custodiaban las cráteras de vino de Dioniso -nos suena eh? si es que estaban al lado- y que son mitad ave-mitad león. Estos grifos cuidaban también de sus huevos, que empollaban amorosamente en nidos que hacían próximos a sus tesoros -avariciosos pero tiernos los animalillos-.

En esta zona donde aparecen los grifos, y en el desierto del Gobi que está dentro de la ruta comercial a Asia y más o menos cerca, aparecen también una serie de esqueletos fósiles de un bicho que se llama Protoceratops.

El bicho en cuestión es un dinosaurio pequeñajo y regordete con la cabeza más bien pequeña terminada en pico, y una especie de alerón posterior en la nuca, además de una fuerte cola. Si sentamos a un chiquitín de estos, veremos que tenemos unas fuertes garras con una enorme cola -de león- y una cabeza pequeña terminada en pico -de águila- con alas -alerón tras la nuca-. O sea, un bicho mitad león-mitad pájaro.

En esta zona, aparecen también gran cantidad de huevos de dinosaurios fosilizados. Esto refuerza la teoría de los nidos que cuidaban los grifos.

Y también es una zona donde cayó mucho sedimento de oro que provenía de las montañas próximas. Y aquí se completa la ecuación.

La remezcla de huesos fósiles se cree que dio lugar a la ratificación de muchos mitos de monstruos mitad y mitad -león con pájaro, pájaro con pez, hombre con caballo...etc-

Si curioso, es un rato... porque a ver de donde sacaban los antiguos esas historias, si nunca habían visto nada parecido a un fifty-fifty, y siempre se ha dicho que lo que no hemos conocido no podemos imaginarlo ni verbalizarlo, al menos no sin una fuente de inspiración, vamos a entendernos...

Pues aquí tenemos la fuente.

INGREDIENTES (2 PERSONAS)

Panga, 2 filetes
Ajo, 1 diente
Tomate triturado, media lata [200 grs]
Albahaca fresca
Cebolla, media [100 grs]
Zanahoria, una grande [100 grs]
Aceite, 1 cda [15 ml]
Sal, pimienta

MODUS OPERANDI

Sofreímos el ajo en una cucharada de aceite, y cuando comienza a dorarse añadimos el tomate triturado. Dejamos reducir hasta que pierda casi todo el líquido y añadimos la albahaca picada, ya fuera del fuego. Dejamos templar.



Cortamos en bastoncitos la verdura [por supuesto se puede usar calabacín, hinojo, champis... lo que se quiera], salpimentamos los filetes de panga y ponemos la verdura sobre los mismos.

Enrollamos los filetes con la verdura, y los metemos en un estuche de vapor [quien no tenga el estuche, en papillote con papel aluminio como toda la vida] junto con la verdura que nos ha sobrado.

Se añade el tomate reservado por encima, y se mete al microondas a máxima potencia 4 minutos más 2 de reposo.

Fácil, no? Y rico!

domingo 15 de noviembre de 2009

MUFFINS DE FRUTOS ROJOS [HABLANDO DE HÉROES II]




CAL 270,1 . HC 42,2 . PR 9,6 . GR 8,2

[RECAPITULAMOS]

La zona del Egeo, más concretamente la Isla de Samos, fue paso de una importante ruta migratoria prehistórica.

Los antiguos -los de verdad, no los que ven Cine de Barrio- encontraron como consecuencia de ello una importante cantidad de restos fósiles del pleistoceno mientras andaban a sus labores de arar los campos o buscar pozos.

Hay miles de referencias de escribas locales y de investigadores poco conocidos de la época, que narran cómo se desenterraban fémures pertenecientes a grandes hombres y mujeres, que medían tres veces lo que una persona, y que a todas luces eran gigantes, héroes y dioses de la antigüedad.

[/FIN DE LA RECAPITULACIÓN]

Resulta que en la época griega, los antiguos, creían que los dioses y héroes medían tres veces lo que un humano, porque todo era más grande y más bonito y más mejor en la antigüedad. Hasta los animales se representan en proporciones descabelladas.

Y cuando desenterraban los huesos de estos dioses, ¿qué podían hacer? Pues muy sencillo, hacían un ataúd tamaño dios, armaban el esqueleto y lo enterraban dignamente con una pequeña ceremonia.

Y varios siglos después un pastor o campesino encontraba por casualidad el ataúd y ya os imagináis el resto.

Filóstrates econtró en Lemnos un peculiar esqueleto metido en su correspondiente ataúd. El esqueleto estaba visto desde el frente y era tal que: piernas-costillar-brazos-cráneo pero ah! el cráneo! El cráneo tenía un sólo agujero en medio justo encima de la mandíbula.

El cráneo correspondía a un mamut, con los ojos a los lados -que los antiguos no identificaron porque nunca habían visto nada parecido, ni siquiera un elefante y mira que tenían circos los tíos- y la trompa sobre la mandíbula. Con sus nociones de anatomía, creyeron que el agujero se correspondía claramente a un sólo ojo, tal y como es representado el Cíclope de Ulises.

¿Os acordáis de Ulises, verdad? Ulises llegó a una isla donde fue recibido por un grupo de gigantes de un sólo ojo que se dedicaban al pastoreo -aunque no hicieron ascos a zamparse a un par de tripulantes de la nave.

Más adelante, un campesino estaba arando el campo cuando desenterró otro de estos ataúdes de tamaño dios o XXXXXXL. Y dentro, el cuerpo de Orestes, no preguntéis cómo llegaron a esa conclusión. Por cierto, Orestes es hermano de Electra y su fin en la vida es vengar la muerte de su padre a manos del amante de su madre -y luego nos quejamos de las telenovelas venezolanas- casi nada.

Total que a partir de aquí, cada ciudad con un poco de clase quería desenterrar a su héroe local. Y para eso que no había huesos.

Que había muchos, recordamos aquí Panemos y sus miles de huesos de todo tipo esparcidos alegremente por efecto de los terremotos.

Y ahora os explicáis vaquitas la multiplicidad de dioses y héroes de todo tipo, es que necesitaban muchos! A ver, cada ciudad que se creía importante -no hemos dicho que fuera importante- quería uno!

Al final resulta que la historia, igual que la cocina, es un proceso creativo que responde a la necesidad de su tiempo. Ni más ni menos.

-Dios que pedante ha quedado esto último, ponedlo con voz en off que parezca que lo dijo otro-

INGREDIENTES
[12 muffins de unos 40/50 grs por unidad]

250 gr harina de trigo integral
15 gr levadura química
1 pizca de sal
1 vaso de leche [200-250 gr]*
1 huevo grande [70-75 gr]
2 cdas de aceite [30 ml]
Bicarbonato, una puntita
Edulcorante equivalente a 100 gr de azúcar
Vainilla líquida, opcional
50 gr de frutos rojos deshidratados [si se tienen frescos... o incluso congelados... mucho mejor]

MODUS OPERANDI

Hidratamos los frutos rojos en un poquito de zumo de naranja durante dos horas, si se nos olvidó por completo hacerlo, se pueden meter al microondas unos minutos -empezamos por un minuto y vamos comprobando- hasta que se hidraten. Yo en este caso les hago unos pequeños cortes para que absorban mejor el líquido.

Una vez tenemos los frutos rojos listos, procedemos con la masa de los muffins.

Mezclamos en un bol los ingredientes secos: Harina, levadura, sal, azúcar o edulcorante si lo usamos en polvo, bicarbonato.

Mezclamos en otro bol los ingredientes húmedos: Huevo batido, aceite, 200 ml de leche y edulcorante líquido si es el caso.

Lo unimos todo, añadimos los frutos rojos a la mezcla (previamente enharinados para que no se vayan al fondo) y lo metemos al horno precalentado a 180º unos 20 minutos.

El asterisco de la leche va aquí: cada harina absorbe los líquidos de manera distinta, por lo que si vemos que la masa resulta inmanejable, podemos añadir un poco más de leche hasta que veamos una consistencia pegotosa pero más bien ligera (bechamel de croquetas).

Fuente: Clemenvilla - la receta original ha sido ligeramente maqueada para adaptarla a la harina integral que admite distinta cantidad de líquidos, y a ajustar las calorías reduciendo ligeramente la cantidad de aceite y huevos... Si no se tiene un huevo grandote se puede usar uno pequeño+una clara, o dos pequeños.